Obra publicada / STRATA
ASCENSUS
Pintura abstracta vertical de Maurizio Valch de la serie STRATA
- Medidas
- 31.5 × 47.2 in / 80 × 120 cm
- Serie
-
STRATA
Serie pictórica
STRATA
La serie STRATA de Maurizio Valch presenta pintura abstracta contemporánea, una obra de arte con superficies estratificadas. Realizada con acrílico y óleo sobre lienzo, esta serie se distingue por sus densos campos cromáticos y sus profundas incisiones, que sugieren un territorio interior y arquetípico. Ver serie
- Estudios de contexto
- 7
- Video
- 00:42
Nota conceptual
En STRATA XI — ASCENSUS, Maurizio Valch construye una tensión espacial marcada por la interacción de formas sólidas y un extenso plano vertical. El lienzo, trabajado con acrílico y óleo, presenta un campo dominante de verde profundo que se extiende como base. Sobre esta superficie, emerge una forma rectangular de rojo carmesí en la sección superior, destacando por su volumen y color vibrante. Esta estructura monolítica se apoya en una densa franja horizontal, donde los matices oscuros y los toques rojizos revelan una superficie con empastes y raspados. Dos bloques rojos de menor tamaño acompañan a la forma central, estableciendo un anclaje visual que refuerza la composición vertical. La materia pictórica en estas formas les confiere una presencia casi arquitectónica. En la parte inferior de la obra, un bloque rectangular oscuro, con sutiles destellos de rojo y azul, se presenta en aparente aislamiento, creando un contrapunto que dialoga con las masas superiores. Esta obra explora la relación entre la quietud del campo y la aparición de elementos que sugieren una estratificación espacial.
En ASCENSUS, la construcción de la tensión espacial parte de un diálogo con el legado de Mark Rothko, visible en el campo dominante de verde profundo que se extiende como un plano vertical base. Esta vasta superficie cromática establece una atmósfera de quietud donde el color opera como un espacio receptivo, propiciando el escenario para que acontezca la estratificación. Sobre esta base, la obra se conecta con la herencia de Nicolas de Staël mediante la inserción de bloques de color que introducen una fuerte presencia casi arquitectónica. Esto se manifiesta en la densa estructura rectangular de rojo carmesí en la sección superior y en el bloque rectangular oscuro de la parte inferior, cuyos empastes, raspados y sutiles destellos equilibran la abstracción con una rigurosa tensión espacial.