Perfil del artista

Maurizio Valch

Retrato de Maurizio Valch

Lenguaje visual

La pintura de Maurizio Valch desarrolla un lenguaje abstracto en el que el territorio, la materia y la arquitectura participan de una misma construcción pictórica. Horizontes inclinados, campos cromáticos, bloques monumentales, superficies fragmentadas e incisiones establecen relaciones de profundidad, escala y tensión. Sus espacios pueden conservar algo reconocible del paisaje sin corresponder necesariamente a lugares reales. La geometría participa de estas construcciones, pero su finalidad no es geométrica: las formas adquieren una existencia que excede su organización.

Las incisiones atraviesan este lenguaje con una intensidad particular. Son surcos reales que penetran la materia pictórica y alteran físicamente la continuidad de las superficies. Se agrupan, se interrumpen, cambian de dirección y profundidad. Su frecuencia y proximidad producen vibraciones que pueden recorrer grandes extensiones del cuadro, incluso cuando las intervenciones ocupan una superficie relativamente pequeña. En ocasiones parecen establecer una tensión entre formas distantes; en otras, atraviesan un mismo territorio como líneas de falla que modifican su aparente estabilidad.

Estas intervenciones adquieren especial importancia en relación con los bloques y monolitos. Una forma aparentemente compacta puede quedar atravesada por incisiones que alteran su continuidad, descubren fragmentos de capas anteriores o introducen una vibración inesperada dentro de su quietud. La firmeza de los volúmenes convive entonces con una actividad que parece contradecirla. En esta relación entre solidez y fractura, entre permanencia y transformación, reside una parte importante de la tensión visual de sus pinturas.

La sustracción de materia también modifica nuestra experiencia de la profundidad. Los raspados pueden revelar colores, marcas y superficies pertenecientes a diferentes momentos de la construcción. La profundidad deja de depender exclusivamente de las relaciones espaciales representadas: también existe físicamente entre los estratos de la pintura. Lo que aparece ante nuestros ojos contiene señales de aquello que fue cubierto, transformado o parcialmente recuperado.

El color participa de estas relaciones con una fuerza equivalente. Grandes masas cromáticas pueden sostener la composición mientras pequeñas intervenciones alteran su equilibrio. Los contrastes, las transiciones y las variaciones de densidad construyen distancias y presencias. Una composición aparentemente austera puede contener una intensa actividad visual, donde cada interrupción, cada intervalo y cada relación de escala adquieren importancia.

Los monolitos ocupan un lugar singular dentro de este universo. Su apariencia arquitectónica, su aislamiento o sus agrupaciones pueden sugerir permanencia, resistencia o una presencia que comienza a distinguirse de su entorno. Su escala no siempre resulta evidente. A veces parecen construcciones monumentales; otras, pequeños vestigios dentro de territorios inmensos. Las distancias, los horizontes y el espacio que los rodea participan activamente de su existencia pictórica.

La fragmentación y las tensiones entre las formas adoptan diferentes dinámicas a lo largo de la trayectoria de Valch. En VORTEX, los desplazamientos y las fuerzas direccionales adquieren una intensidad vinculada a los movimientos emocionales y psicológicos de los individuos y las sociedades. En FACIES, la fragmentación alcanza al rostro y abre posibilidades de reconocimiento, multiplicidad y extrañeza. En MARE SOMNIORUM, el territorio mediterráneo se desplaza hacia el sueño y la arquitectura imaginaria. Otras exploraciones, como PRIMORDIUM, EMERSIO y LIMINA, desarrollan diferentes relaciones entre territorio, aparición y tránsito. En STRATA, los monolitos, los estratos y las incisiones construyen tensiones entre las formas que parecen consolidadas y aquello que continúa transformándose.

Aunque estas investigaciones adquieren identidades visuales diferentes, comparten una relación con la materia, la profundidad, la fractura y la construcción de espacios que no necesitan reproducir una realidad reconocible. Los elementos recurrentes pueden adquirir distintas posibilidades expresivas según la pintura en la que aparecen. Un monolito, una incisión o un horizonte no poseen un significado establecido de antemano: su presencia y sus relaciones pueden suscitar interpretaciones que el propio artista no había previsto.

Salvo en FACIES, la figura humana permanece fuera de la representación directa. Sin embargo, los territorios pueden conservar rastros de construcciones, intervenciones o presencias que desconocemos. INCARNATE permite contemplar retrospectivamente esta posibilidad de constituir existencias pictóricas sin necesidad de reproducir su apariencia ni explicar su naturaleza.

Entre la materialidad de la superficie y la profundidad del territorio, la pintura conserva una tensión que pertenece a su propia realidad. Lo visible puede revelar algo de su construcción y, al mismo tiempo, mantener abiertas otras posibilidades de experiencia e interpretación.

Materiales y proceso

Maurizio Valch trabaja principalmente con acrílico sobre lienzo, incorporando también óleo en determinadas obras. La superposición de ambos medios le permite explorar distintas densidades, transparencias y profundidades cromáticas. Pinceles y espátulas intervienen en la construcción de superficies donde conviven veladuras, empastes, arrastres, raspados y zonas de materia expuesta.

Su relación con la pintura adquiere, por momentos, una dimensión próxima a la escultura. La espátula no se limita a extender el pigmento: presiona, desplaza, sustrae y penetra las capas. La superficie puede ser trabajada casi como un relieve, mediante operaciones que transforman tanto su consistencia material como las relaciones espaciales entre las formas. Construcción y sustracción participan de un mismo proceso, en el que la materia ofrece resistencia y responde de maneras que no siempre pueden anticiparse.

Las incisiones introducen una dimensión física singular. Al atravesar capas superpuestas, dejan surcos de profundidad variable, bordes irregulares e interrupciones que alteran la continuidad de las superficies. Su proximidad, frecuencia y dirección pueden producir vibraciones visuales que recorren la composición. Una intervención mínima puede modificar el equilibrio de una gran extensión cromática, mientras que un raspado más profundo puede revelar fragmentos de las primeras etapas del cuadro.

La pintura conserva así diferentes momentos de su elaboración. Una capa puede ocultar otra sin hacerla desaparecer por completo. Bajo un bloque aparentemente compacto pueden reaparecer contactos iniciales con el lienzo, variaciones de color y restos de formas anteriores. Estas huellas forman parte de la riqueza material de la obra: aquello que parecía perdido puede adquirir una nueva presencia al quedar expuesto.

El proceso combina conocimiento pictórico, decisiones estéticas y descubrimientos imprevistos. Los procedimientos cambian entre obras y series, y una intervención puede modificar el rumbo de la composición. La profundidad, la fragmentación y las relaciones entre materia y espacio se desarrollan a través de esa interacción continua entre lo que el artista construye, lo que transforma y aquello que la propia pintura le permite descubrir.

Atmósferas

Me interesan las atmósferas capaces de alterar nuestra percepción habitual de la realidad. Espacios donde lo visible no agota lo que experimentamos, donde la materia adquiere una presencia que trasciende su apariencia y donde el tiempo parece desprenderse de su continuidad cotidiana. No busco representar mundos sobrenaturales ni fabricar misterio. Me interesa descubrir lo extraordinario en el propio hecho de existir.

El silencio ocupa un lugar importante en mi sensibilidad, pero no lo concibo como ausencia. Puede contener una intensidad extraordinaria, una tensión que permanece sin resolverse, una energía que no necesita movimiento para manifestarse. Me atraen la contemplación profunda, la melancolía sin sentimentalismo, la extrañeza, la incertidumbre y esa particular sensación de encontrarnos ante algo que reconocemos íntimamente sin poder identificarlo por completo.

Sin embargo, mi universo no está subordinado a la oscuridad, la solemnidad o la introspección. También existen la luminosidad, el deseo, la vitalidad, la belleza, el asombro y el afecto. Una atmósfera luminosa puede contener un misterio profundo; una presencia monumental puede transmitir fragilidad; una composición aparentemente inmóvil puede albergar una transformación. La intensidad no necesita dramatismo, del mismo modo que la profundidad no necesita oscuridad.

La dimensión física resulta inseparable de esta experiencia. El color, la luz, las relaciones geométricas, las distancias, la escala, la densidad de la materia, las incisiones y la profundidad construyen realidades espaciales propias. No considero estos elementos un vocabulario destinado a traducir emociones o conceptos filosóficos. Sus relaciones pueden producir experiencias que ninguna interpretación individual consigue explicar completamente.

Me interesa especialmente la posibilidad de una presencia sin representación, de una existencia que no necesita ofrecer una identidad reconocible para establecer una relación con quien la contempla. En esa experiencia encuentro una dimensión profundamente metafísica: la pintura puede hacernos conscientes del misterio del SER sin intentar resolverlo. No se trata de comprender qué significa una presencia, sino de experimentar que está ahí, con su propia complejidad, sus contradicciones y aquello que permanece desconocido.

Hay también una dimensión afectiva que considero inseparable de mi relación con el arte. Una pintura puede aproximarnos a una forma de encuentro que no exige posesión, identificación ni comprensión. Puede despertar una intimidad inesperada con algo que desconocemos. En esa apertura encuentro una de las posibilidades más extraordinarias de la experiencia artística: el arte como una puerta al amor.

No persigo una atmósfera emocional uniforme. Cada pintura posee su propia naturaleza y puede despertar experiencias diferentes, incluso contradictorias. Me interesa preservar esa singularidad, permitir que la obra establezca sus propias relaciones con el espectador y que aquello que permanece inexplicable no pierda su fuerza por nuestra necesidad de comprenderlo.

Declaración artística

Pinto y luego hiero mis pinturas.

Hay algo profundamente escultórico en mi manera de pintar. Construyo superficies mediante capas sucesivas de materia, pero también trabajo con aquello que retiro. La espátula no es solamente un instrumento para extender la pintura: con ella presiono, arrastro, raspo, abro surcos y descubro lo que permanece debajo. A veces, bajo una forma aparentemente sólida, reaparecen las primeras marcas sobre el lienzo, restos de una construcción que creía desaparecida. Me interesa profundamente ese encuentro con algo que yo mismo hice y que, sin embargo, ya no recordaba. La pintura parece guardar una historia que ni siquiera su autor conoce por completo.

Hay momentos en los que una forma parece haber encontrado su equilibrio y, aun así, vuelvo a intervenirla. Hundo la espátula en las capas que yo mismo construí. Una incisión puede atravesar varios estratos, revelar una profundidad inesperada o alterar la relación entre las formas. A veces apenas modifica la superficie; otras, transforma el cuadro de tal manera que debo volver a construir sobre lo que acabo de retirar. Hay una contradicción que me interesa especialmente: construir algo y después poner en riesgo aquello mismo que he construido. No siempre sé qué voy a encontrar debajo, ni qué consecuencias tendrá mi intervención sobre el conjunto.

La pintura adquiere así una historia material. Las sucesivas capas de acrílico y la profundidad que aporta el óleo conviven con raspados, desplazamientos, acumulaciones y zonas que vuelven a quedar expuestas. Las incisiones producen irregularidades, interrupciones y proximidades cuya vibración recorre la superficie. Lo que ha sido cubierto puede reaparecer, y aquello que parecía definitivo puede transformarse nuevamente. Me interesa esa convivencia entre distintos momentos de una misma pintura, entre lo que permanece visible y lo que continúa existiendo debajo.

Encuentro en este proceso una relación inquietante con nuestra propia existencia. También nosotros acumulamos experiencias, construimos sobre lo vivido y cubrimos unas cosas con otras. Hay acontecimientos que parecen desaparecer y, sin embargo, continúan modificando nuestra manera de percibir y de relacionarnos con el mundo. No siempre permanecen como recuerdos reconocibles. A veces persisten como una alteración, una resistencia, una forma distinta de recibir lo que sucede. Pienso en la memoria, en las heridas que dejan ciertas experiencias y, en ocasiones, en el trauma. Pero estas relaciones no preceden necesariamente al acto de pintar. Muchas veces aparecen después, cuando observo lo que la pintura ha llegado a ser.

En algunas de mis series aparecen bloques y monolitos que participan de estas transformaciones. Su aparente solidez puede contener las primeras huellas del lienzo, intervenciones anteriores y fragmentos de una construcción oculta. La firmeza de estas formas y los surcos que las unen, delimitan o contienen me sugieren relaciones con las ideas, las ideologías y las creencias arraigadas. Hay pensamientos que adquieren peso, acumulan experiencias, se consolidan y terminan condicionando cuanto los rodea. Sin embargo, en la pintura, esa solidez convive con la inclinación del terreno, con horizontes inestables, fracturas y distancias que alteran las relaciones entre las formas.

A veces los monolitos también me sugieren el momento en que algo comienza a distinguirse de su entorno, como si el pensamiento emergiera de la propia tierra. No se trata de asignarles una identidad definitiva, sino de reconocer las posibilidades que aparecen en su presencia. En STRATA, la quietud de los bloques y la vibración de los surcos mantienen una tensión entre aquello que parece fijarse y aquello que continúa cambiando. La amplitud del territorio, las pendientes y los horizontes participan de esa tensión.

La fractura y la fragmentación atraviesan el conjunto de mi obra, aunque adquieren distintas energías y dinámicas. En VORTEX se manifiestan con especial intensidad, vinculadas a los movimientos emocionales y psicológicos de los individuos y las sociedades. Es una investigación que permanece abierta y en la que comienzo a reconocer posibles encuentros con STRATA. En FACIES, también abierta, la fragmentación alcanza al rostro y permite explorar la coexistencia de diferentes facetas de una identidad, dentro de una dimensión más próxima a lo místico. En MARE SOMNIORUM, la experiencia mediterránea se desplaza hacia el sueño y cierta extrañeza surrealista. Las escaleras introducen posibilidades de tránsito, ascenso y también soledad. En STRATA, ese ascenso puede permanecer en la inclinación de un terreno aunque la escalera haya desaparecido.

Salvo en FACIES, la figura humana no aparece directamente representada en mis pinturas. Su existencia puede insinuarse mediante rastros de civilización, construcciones o huellas de paso. Me interesa esa ausencia: la posibilidad de que un territorio conserve señales de una presencia sin necesidad de mostrar a quien las produjo. Hay algo profundamente humano en esos espacios que parecen continuar existiendo después de nuestra partida, o que acaso nos precedieron.

Mi relación con la pintura no comienza con una teoría que deba demostrar. Hay conocimiento, intención y decisiones estéticas en el proceso, pero también descubrimientos que no había previsto. Una forma puede revelarme relaciones que no reconocía mientras la construía. A veces necesito tiempo para comprender qué encuentro en ella. La pintura puede llevarme hacia pensamientos que no tenía antes de comenzar, y esa posibilidad forma parte de lo que me mantiene trabajando.

Con el tiempo he encontrado una formulación para algo que ya estaba sucediendo en mi obra: «No pretendemos explicar esa multiplicidad. Pretendemos darle existencia pictórica».

Esta perspectiva, que también reconozco en INCARNATE, no nació como un programa para las pinturas que vendrán, sino como una manera de mirar aquello que ya había pintado. Una obra puede constituir una realidad artística de una existencia, conservando sus contradicciones, sus tensiones y cuanto permanece desconocido. No necesito resolver todo lo que aparece en ella, ni convertir cada forma en una explicación.

Los poemas y ensayos que en ocasiones acompañan mis pinturas prolongan esta exploración. A veces encuentro palabras para aquello que la obra me ha permitido descubrir; otras, la pintura permanece más cerca de lo que intento comprender que cualquier cosa que pueda escribir sobre ella. Y me interesa que conserve esa libertad: la posibilidad de continuar revelando algo, incluso cuando yo ya he dejado de intervenirla.

Universo simbólico

EL UNIVERSO SIMBÓLICO Y METAFÍSICO DE MAURIZIO VALCH

Ciertas formas, estructuras y relaciones reaparecen a lo largo de mi pintura, aunque nunca lo hacen exactamente de la misma manera. Los monolitos, las incisiones, los horizontes, las escaleras, los umbrales y los territorios fragmentados atraviesan distintas etapas de mi trabajo. No los considero elementos de un lenguaje cifrado que deba ser descifrado. Su presencia responde inicialmente a una necesidad pictórica; las relaciones que después encuentro en ellos pueden ampliar su sentido, contradecirlo o revelar posibilidades que no había imaginado.

Las series permiten reconocer diferentes momentos y sensibilidades de esta investigación. Algunas nacieron de experiencias concretas; otras adquirieron nombre cuando ya existía un conjunto de pinturas. Sus límites no siempre son absolutos. Hay obras en las que conviven preocupaciones que parecían pertenecer a investigaciones diferentes.

VORTEX — MOVIMIENTO Y TENSIÓN PSICOLÓGICA

En VORTEX, las formas parecen encontrarse sometidas a fuerzas que las desplazan, las acercan o las enfrentan. Configuraciones circulares, tensiones radiales, fracturas e incisiones participan de un espacio pictórico en el que el movimiento puede adquirir una intensidad casi física.

Encuentro en estas relaciones una proximidad con los movimientos emocionales y psicológicos de los individuos y las sociedades. Las fuerzas que parecen actuar sobre una estructura pueden sugerir presiones colectivas, contradicciones o transformaciones que no alcanzamos a comprender mientras suceden.

VORTEX permanece abierto en mi investigación. Con el tiempo he comenzado a reconocer relaciones inesperadas con STRATA, especialmente allí donde una estructura aparentemente estable convive con fuerzas que la atraviesan y modifican.

FACIES — LAS FACETAS DE UNA EXISTENCIA

FACIES aborda el rostro desde su fragmentación. Los planos se desplazan, se interrumpen y se encuentran, construyendo presencias en las que el reconocimiento y la extrañeza pueden convivir.

El rostro tiene una particularidad que me interesa: creemos reconocer a alguien por su apariencia, aunque esa apariencia nunca pueda contener la totalidad de su existencia. La fragmentación pictórica abre la posibilidad de contemplar diferentes facetas simultáneamente, sin exigir que se reconcilien en una identidad única.

Hay en esta investigación una dimensión próxima a lo místico. El rostro puede permanecer reconocible y, al mismo tiempo, convertirse en una presencia cuya naturaleza parece exceder aquello que vemos.

FACIES es una investigación que continúa abierta.

MARE SOMNIORUM — TERRITORIOS DEL SUEÑO

MARE SOMNIORUM conserva una relación íntima con mi experiencia mediterránea. Sus horizontes, arquitecturas, caminos y escaleras proceden de un contacto prolongado con territorios reales, pero en la pintura se alejan de sus referencias geográficas y adquieren una existencia imaginaria.

Las escaleras ascendentes introducen una dirección, aunque no necesariamente una promesa de llegada. Pueden conducir hacia un espacio desconocido, desaparecer detrás de una construcción o interrumpirse en un territorio cuya escala resulta incierta. En ocasiones encuentro en ellas una relación con el tránsito, la soledad y las posibilidades de transformación.

Me interesa esa extrañeza propia de algunos sueños: reconocer elementos familiares y descubrir, al mismo tiempo, que las relaciones entre ellos pertenecen a una realidad diferente.

PRIMORDIUM, EMERSIO Y LIMINA — ORIGEN, APARICIÓN Y TRÁNSITO

Estas denominaciones permiten distinguir ciertas sensibilidades dentro de una investigación territorial más amplia. No establecen necesariamente fronteras entre universos pictóricos independientes.

En PRIMORDIUM, grandes extensiones cromáticas, horizontes y masas de apariencia elemental pueden sugerir un territorio anterior a cualquier identificación precisa. No necesariamente un paisaje remoto, sino una realidad que todavía no hemos aprendido a nombrar.

EMERSIO se aproxima a las relaciones entre aquello que permanece integrado en una superficie y lo que comienza a adquirir una presencia diferenciada. Una modificación en el color, la profundidad o la disposición de las formas puede alterar nuestra percepción hasta hacer que algo parezca emerger de su propio entorno.

LIMINA introduce la sensibilidad del umbral: las distancias, las interrupciones y las construcciones espaciales pueden situarnos ante una posibilidad de tránsito. La pintura no necesita mostrar lo que existe al otro lado para hacer perceptible esa relación.

STRATA — MATERIA, MEMORIA Y PENSAMIENTO

En STRATA, los monolitos adquieren una presencia particular dentro de territorios construidos mediante estratos, campos cromáticos, pendientes y superficies intervenidas. Su quietud puede resultar monumental, pero nunca está completamente separada de cuanto sucede a su alrededor.

Las incisiones atraviesan estas relaciones con una intensidad que a veces parece contradecir la estabilidad del conjunto. Sus frecuencias, interrupciones y proximidades producen vibraciones que se extienden más allá de los surcos. Una forma compacta puede revelar, bajo su superficie, las primeras marcas de su construcción. Aquello que parecía concluido conserva todavía acontecimientos anteriores.

Estas experiencias materiales me sugieren relaciones con la memoria y con ciertas formas del pensamiento. Las ideas, las ideologías y las creencias arraigadas también adquieren consistencia, acumulan experiencias y condicionan nuestra manera de relacionarnos con el mundo.

A veces encuentro en los monolitos la posibilidad de que algo comience a distinguirse de su entorno, como si el pensamiento adquiriera presencia desde el propio territorio. Otras veces su aparente firmeza queda cuestionada por una pendiente, una fractura o una pequeña alteración en el espacio.

Me interesa que estas posibilidades convivan sin necesidad de resolver sus contradicciones.

INCARNATE — LA EXISTENCIA PICTÓRICA

Con INCARNATE he encontrado una manera de contemplar retrospectivamente algo que ya sucedía en mis pinturas.

Una existencia nunca se reduce a su apariencia. Hay en cada individuo una multiplicidad de experiencias, contradicciones, recuerdos, deseos y aspectos que permanecen desconocidos, incluso para sí mismo. Pero no necesito describir esa multiplicidad ni asignar a cada elemento pictórico una equivalencia psicológica.

Una incisión puede producir una herida real en la superficie sin que deba representar obligatoriamente un trauma. Un monolito puede suscitar asociaciones con una creencia arraigada y conservar, al mismo tiempo, una presencia que excede esa interpretación.

Esta perspectiva puede extenderse más allá de la existencia humana. La pintura puede aproximarse al modo de existir de alguien, de un ser vivo o de una presencia imaginada sin reproducir su figura ni intentar explicar su naturaleza.

Una obra puede adquirir así una existencia artística propia. Sus relaciones materiales, cromáticas y espaciales pueden dar lugar a una realidad que no estaba completamente prevista antes de pintar.

INCARNATE no determina cómo debo trabajar ni establece un programa para mis próximas pinturas. Me permite reconocer una posibilidad que ya estaba presente en la práctica: constituir una realidad pictórica capaz de conservar la multiplicidad, las contradicciones y el misterio de una existencia.

Esa posibilidad no depende únicamente de lo que yo encuentre en la obra. También pertenece a quien la contempla, a las relaciones que descubre y a todo aquello que la pintura puede continuar revelando más allá de mis propias interpretaciones.

Afinidades artísticas

Sobre estas afinidades

INTRODUCCIÓN — UN UNIVERSO ARTÍSTICO EN DIÁLOGO

Mi pintura participa de una tradición de investigaciones artísticas sobre la materia, el espacio, la abstracción y las posibilidades de trascender la representación. Reconozco afinidades con artistas que han interrogado la autonomía de la imagen, la construcción de realidades pictóricas, la presencia del color y las relaciones entre lo visible y aquello que permanece desconocido.

Estas relaciones no constituyen una genealogía cerrada ni explican el origen de mi lenguaje. Algunas pertenecen a mi formación y sensibilidad artística; otras aparecen retrospectivamente, cuando descubro preocupaciones semejantes en obras y pensamientos de artistas diferentes.

Me interesan particularmente cuatro territorios de investigación: la construcción espacial y la abstracción del paisaje; la materia como realidad artística; la dimensión metafísica de la existencia; y la capacidad de la pintura para producir experiencias que exceden la representación y el conocimiento conceptual.

IESPACIO, GEOMETRÍA Y CONSTRUCCIÓN PICTÓRICA

Richard Diebenkorn

La memoria espacial del territorio

La serie Ocean Park constituye una referencia especialmente significativa por su manera de transformar experiencias territoriales y arquitectónicas en relaciones abstractas entre planos, líneas y campos cromáticos.

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En sus pinturas, las estructuras geométricas conservan una memoria espacial que no depende de describir un paisaje reconocible. Las superposiciones, las correcciones visibles, las transparencias y los desplazamientos generan una espacialidad compleja, donde superficie y profundidad coexisten.

Me interesa especialmente la posibilidad de que el territorio permanezca en la pintura después de haber perdido su identidad geográfica. También encuentro una relación importante en la construcción del espacio mediante decisiones cromáticas y estructurales que conservan las huellas del propio proceso pictórico.

Nicolas de Staël

La materialidad del color y la arquitectura de las masas

En De Staël encuentro una investigación sobre la capacidad del color para adquirir peso, volumen y presencia física.

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Sus grandes masas cromáticas, construidas frecuentemente mediante aplicaciones densas de pintura, generan estructuras que pueden aproximarse al paisaje, la arquitectura o la abstracción sin pertenecer exclusivamente a ninguna de esas categorías.

Me interesa cómo los bloques conservan individualidad y, simultáneamente, participan de una organización espacial mayor. El límite entre las masas no constituye solamente una división geométrica: también establece relaciones de proximidad, profundidad, densidad y tensión.

La pintura puede construir una realidad monumental mediante elementos relativamente simples, sin necesitar una representación descriptiva.

Sean Scully

Arquitectura cromática y profundidad material

La investigación de Scully, particularmente en Wall of Light, permite observar cómo las estructuras rectangulares, las franjas y las relaciones entre bloques pueden adquirir una intensidad que trasciende su aparente sencillez geométrica.

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Las capas cromáticas, los bordes irregulares y los intervalos entre formas generan una construcción visual donde materia, luz y profundidad actúan conjuntamente.

Me interesa la posibilidad de que una estructura semejante a un muro deje de funcionar como representación arquitectónica y adquiera existencia exclusivamente pictórica.

La geometría no necesita ser impersonal ni rigurosamente mecánica. Puede conservar las variaciones del gesto, la densidad de la materia y las tensiones que surgen de la convivencia entre formas.

Eduardo Chillida

La existencia del espacio entre las formas

Aunque su investigación se desarrolló principalmente mediante la escultura, encuentro afinidades conceptuales en su manera de comprender las relaciones entre materia, volumen, límite y espacio.

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En Chillida, el vacío no constituye simplemente aquello que queda alrededor de una estructura. Participa activamente en su existencia. Las masas y las interrupciones establecen relaciones que modifican nuestra percepción de las dimensiones, la escala y la profundidad.

Esta perspectiva permite ampliar la reflexión sobre el espacio pictórico: una distancia entre volúmenes puede tener tanta importancia como los propios volúmenes.

La relación no implica trasladar procedimientos escultóricos a la pintura, sino reconocer que el espacio puede constituir una realidad artística y no solamente el lugar donde aparecen las formas.

IIMATERIA, SUPERFICIE Y TRANSFORMACIÓN

Antoni Tàpies

La superficie como realidad material y memoria

La pintura de Tàpies constituye una referencia fundamental por su capacidad de transformar la superficie en un territorio material autónomo.

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Las acumulaciones, los raspados, las incisiones, las marcas y las intervenciones sobre estratos pictóricos convierten la materia en parte esencial del acontecimiento artístico.

Sus superficies pueden recordar muros transformados por el tiempo y por sucesivas intervenciones humanas. Sin embargo, su importancia no depende exclusivamente de esas asociaciones: la materia posee una presencia física que excede la imagen representada.

Me interesa especialmente esta autonomía de la superficie y la posibilidad de que las huellas del proceso permanezcan integradas en la obra. La pintura puede contener su propia historia material sin necesidad de ilustrar una historia exterior.

Alberto Burri

Transformación, ruptura y autonomía de la materia

La investigación de Burri resulta especialmente significativa por su manera de convertir procesos físicos en acontecimientos pictóricos.

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En sus diferentes series, los materiales pueden ser tensados, ensamblados, quemados, transformados o sometidos a procedimientos que modifican radicalmente sus condiciones iniciales.

Las suturas, las superficies agrietadas de los Cretti, las combustiones y las rupturas introducen relaciones complejas entre transformación material y organización compositiva.

Me interesa la tensión entre aquello que surge de las propiedades de la materia y aquello que participa de una construcción artística deliberada.

La superficie no necesita representar desgaste, fractura o transformación: puede experimentar materialmente esos procesos y adquirir una nueva realidad mediante ellos.

Lucio Fontana

La intervención sobre la superficie y la dimensión espacial

Fontana introduce una cuestión decisiva: la posibilidad de que la pintura abandone su condición de plano cerrado mediante una intervención material real.

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Sus perforaciones y cortes no constituyen representaciones de aberturas. Modifican físicamente el soporte y establecen una relación entre la superficie visible y el espacio que existe más allá de ella.

Esta investigación resulta especialmente interesante para pensar mis incisiones, aunque los procedimientos materiales sean diferentes. No se trata de reproducir los cortes de Fontana, sino de explorar la importancia de una intervención que transforma la condición física de la pintura.

La superficie puede dejar de ser únicamente el lugar de la representación para participar directamente en la existencia espacial de la obra.

Pierre Soulages

Materia, luz y presencia

La investigación de Soulages permite comprender cómo las características físicas de una superficie pueden modificar profundamente nuestra experiencia de la luz.

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En sus pinturas Outrenoir, las variaciones de textura y relieve generan diferentes respuestas luminosas. El negro deja de funcionar solamente como color y participa de una experiencia donde la luz real, la superficie y la posición del espectador adquieren importancia.

Me interesa particularmente esa relación entre densidad material y percepción.

La luz no necesita estar representada mediante una ilusión pictórica. Puede manifestarse a través de las propiedades reales de la materia.

Esta perspectiva amplía las posibilidades de pensar los contrastes, las texturas y la tridimensionalidad como acontecimientos físicos y perceptivos, no exclusivamente como recursos compositivos.

IIIMETAFÍSICA, EXISTENCIA Y AUTONOMÍA DE LA PINTURA

Roberto Aizenberg

La presencia metafísica de la arquitectura

La pintura de Aizenberg constituye una afinidad especialmente interesante dentro de mi investigación sobre la existencia pictórica.

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Sus torres, construcciones geométricas, estructuras aisladas y espacios silenciosos adquieren una presencia cuya intensidad no depende de narraciones o acontecimientos reconocibles.

La arquitectura puede aparecer como una realidad independiente de cualquier función humana. Las proporciones, los horizontes, las distancias y las relaciones entre volúmenes construyen situaciones donde lo aparentemente familiar adquiere una condición enigmática.

Me interesa especialmente la capacidad de una estructura para manifestar una existencia propia, sin que sea necesario explicar qué representa o por qué está allí.

La afinidad no reside en reproducir sus arquitecturas, sino en reconocer la posibilidad de que la existencia misma de una forma constituya el acontecimiento pictórico.

Giorgio de Chirico

La interrogación metafísica del espacio

De Chirico constituye una referencia conceptual particularmente importante por su capacidad para transformar escenarios reconocibles en experiencias de extrañeza metafísica.

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Sus plazas, arquitecturas, perspectivas alteradas y relaciones entre luces y sombras construyen espacios donde las referencias habituales parecen haber perdido su estabilidad.

La inquietud no procede necesariamente de aquello que sucede en la escena, sino de la propia existencia del espacio y de las relaciones que lo organizan.

Esta investigación permite considerar cómo una pintura puede interrogar nuestra percepción de la realidad mediante elementos aparentemente ordinarios.

Mi interés no se encuentra en reproducir los escenarios figurativos de De Chirico, sino en esa posibilidad más amplia: que la construcción pictórica produzca una experiencia metafísica sin necesidad de ilustrar un concepto filosófico.

Kazimir Malevich

La realidad autónoma de la abstracción

La investigación suprematista de Malevich plantea una de las cuestiones fundamentales de la pintura moderna: su capacidad para abandonar la representación de objetos y constituir una realidad artística mediante sus propios elementos.

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Las formas geométricas, los campos cromáticos y las relaciones espaciales dejan de depender de una referencia exterior para adquirir una organización autónoma.

Encuentro una afinidad conceptual con la posibilidad de concebir pictóricamente una existencia sin necesidad de reproducir su apariencia ni describir sus atributos.

Sin embargo, mi investigación no adopta el programa suprematista ni pretende establecer un sistema filosófico de creación.

Me interesa especialmente una pregunta que su obra permite mantener abierta: ¿puede la pintura constituir una realidad que no necesite existir previamente fuera de ella?

IVCONTEMPLACIÓN, COLOR, PERCEPCIÓN Y EXPERIENCIA

Mark Rothko

El color como experiencia existencial

La importancia de Rothko no reside simplemente en la utilización de grandes campos cromáticos o formas rectangulares.

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Su investigación permite comprender cómo el color, la escala, los límites imprecisos y las relaciones entre superficies pueden construir una experiencia que involucra profundamente al espectador.

Las capas transparentes y las variaciones de luminosidad generan presencias cromáticas que parecen expandirse, retroceder o permanecer suspendidas.

Me interesa especialmente la posibilidad de que la pintura produzca una experiencia existencial sin recurrir a una representación narrativa.

El color puede adquirir una intensidad que excede su función decorativa o descriptiva. Sin embargo, esta afinidad resulta pertinente solamente cuando la propia pintura desarrolla esa dimensión contemplativa, no por la simple presencia de campos cromáticos extensos.

Barnett Newman

La presencia y la transformación del campo pictórico

La investigación de Newman demuestra cómo intervenciones formales extremadamente reducidas pueden transformar radicalmente la experiencia del espacio.

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Sus bandas verticales, conocidas como zips, no funcionan solamente como divisiones geométricas. Modifican las relaciones internas del campo cromático, introducen escala y establecen una experiencia espacial que depende también de la posición del espectador.

Me interesa especialmente la capacidad de una intervención mínima para reorganizar la totalidad de una pintura.

La relación con mi trabajo no consiste en identificar incisiones con las bandas de Newman, sino en reconocer cómo un acontecimiento lineal puede modificar profundamente la presencia de un campo pictórico.

Paul Klee

La geometría como posibilidad de construir mundos

Klee constituye una referencia importante por su libertad para relacionar geometría, pensamiento, imaginación y experiencia sensible.

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Sus estructuras, signos, divisiones cromáticas y pequeñas arquitecturas pictóricas permiten construir universos que no necesitan reproducir la organización del mundo visible.

Me interesa especialmente la manera en que elementos aparentemente elementales pueden participar de relaciones complejas de escala, ritmo, equilibrio y transformación.

La geometría no se limita a ordenar una composición. Puede convertirse en un lenguaje capaz de generar realidades imaginarias cuya naturaleza permanece abierta.

Esta afinidad se relaciona también con la libertad de la creación frente a los sistemas de representación y con la posibilidad de desarrollar una realidad pictórica que conserve su propia lógica.

Agnes Martin

Geometría, silencio y experiencia contemplativa

La pintura de Agnes Martin aporta una referencia complementaria sobre las relaciones entre reducción formal, sensibilidad y experiencia perceptiva.

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Sus retículas, líneas y franjas cromáticas producen variaciones extremadamente sutiles dentro de estructuras aparentemente estables.

Me interesa la posibilidad de que una organización geométrica rigurosa no reduzca la experiencia artística a un ejercicio racional.

La repetición y la continuidad pueden generar intensidades perceptivas difíciles de describir mediante conceptos.

La afinidad no exige adoptar su economía formal ni su lenguaje visual. Permite investigar cómo una estructura abstracta puede sostener una experiencia contemplativa que exceda la información que ofrecen sus elementos visibles.

Josef Albers

La relatividad perceptiva del color

La investigación de Albers sobre la interacción cromática permite comprender cómo un color modifica su apariencia según las relaciones que establece con otros.

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Sus composiciones geométricas muestran que la percepción no depende exclusivamente de las propiedades aisladas de cada superficie, sino también de las relaciones entre proximidad, contraste, luminosidad y proporción.

Me interesa especialmente esta capacidad de la pintura para modificar nuestra experiencia espacial mediante relaciones cromáticas.

Un mismo campo puede parecer avanzar, retroceder o cambiar de intensidad según las condiciones que lo rodean.

La importancia de Albers no reside en reproducir sus estructuras cuadradas, sino en reconocer el color como un elemento activo en la construcción de profundidad y percepción.

TRAYECTORIA ARTÍSTICA

2001–Actualidad | Práctica pictórica independiente

Desarrollo continuado de una práctica pictórica en diferentes períodos de residencia y trabajo en Estados Unidos, Italia, España y Argentina.

Su producción comprende investigaciones en abstracción territorial, pintura matérica, fragmentación e intervención física de superficies.

EXPOSICIONES Y ACTIVIDADES ARTÍSTICAS

2025–2026 | Córdoba, Argentina

Exhibiciones independientes y presentaciones privadas de pinturas originales durante su actual período de trabajo en Córdoba.

2024–2025 | Valencia, España

Exhibiciones itinerantes y presentaciones de obra en atelier privado.

2023 | Sevilla, España

Exhibición privada de pinturas originales en su atelier.

2021–2022 | León, España

Exhibiciones independientes y presentaciones artísticas de obra propia.

Abril de 2019 | Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA) — Barcelona, España

Acción performática con tiza vinculada a la investigación pictórica VORTEX.

2017–2019 | Reial Cercle Artístic — Barcelona, España

Participación regular en exposiciones artísticas semanales.

2017 | Gran Teatre del Liceu — Barcelona, España

Participación en una exposición vinculada a la ópera L’Elisir d’Amore, organizada en colaboración con el Reial Cercle Artístic de Barcelona.

2012–2019 | Atelier Maurizio Valch — Barcelona, España

Atelier y espacio independiente de creación y exhibición de obra propia, situado en Carrer de Mallorca 174.

Durante este período recibió visitantes de diferentes procedencias y desarrolló encuentros artísticos e intercambios culturales.

2007–2011 | MIA-AR — Miami, Estados Unidos

Galería y espacio independiente de exhibición artística, desarrollado fuera del circuito convencional de galerías comerciales.

ACTIVIDADES CULTURALES

Barcelona, España | Arte y modernismo catalán

Durante su vinculación con el Reial Cercle Artístic, organizó encuentros informales sobre arte y modernismo catalán, recorridos culturales por la arquitectura de Antoni Gaudí y visitas a galerías de Barcelona, acompañados de conversaciones sobre arte, arquitectura y patrimonio cultural.

FORMACIÓN

2007–2011 | Universidad Blas Pascal — Córdoba, Argentina

Estudios universitarios de Comunicación Institucional, con aproximadamente dos años cursados durante este período.

Áreas de formación: semiótica, filosofía, sociología, psicología, propaganda y comunicación institucional.

1987/1988–1992 | Formación artística y en diseño — Córdoba, Argentina

Artes Plásticas
Escuela de Artes Lino Enea Spilimbergo.

Diseño Gráfico y Comunicación Visual
Escuela Superior de Diseño Aguas de la Cañada.

PUBLICACIONES

2025 | 36 Poemas: Nocturno de Compañía

Obra poética publicada en formato audiolibro.

2024 | 41 Poemas: Al morir has de entregarme a la tierra

Libro de poesía publicado en edición impresa, con posterior edición en audiolibro en 2025.

Ensayos sobre arte y pensamiento

Publicación de textos relacionados con la práctica pictórica, la consciencia, la libertad y la interioridad humana. Parte de estos ensayos dialoga con obras y series concretas.

Archivo de ensayos — Notas de estudio

SELECCIONES EDITORIALES

2026 | Saatchi Art — New This Week

Obra seleccionada para la colección editorial New This Week, julio de 2026.

ARCHIVO DE OBRA

Constelaciones de obras

Archivo de pinturas de diferentes períodos de su trayectoria, con referencias a su circulación internacional y a algunos de los lugares de Europa y América a los que han llegado.

Consultar Constelaciones de obras

Contacto

Para consultar disponibilidad de obras, documentación de catálogo, cuestiones curatoriales, encargos o colaboraciones profesionales.

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Información para coleccionistas

Las obras son pinturas originales. Para cada adquisición pueden facilitarse documentación, certificado de autenticidad y envío profesional desde España.