Pintura abstracta vertical. Un fondo azul oscuro texturizado con franjas horizontales incisas de color blanco. Cuatro formas rectangulares irregulares de color rojo brillante están distribuidas verticalmente en la composición. Las formas rojas aparecen entre las líneas blancas, creando una sensación de profundidad y capas sobre el fondo azul.
STRATA X — SIGNUM, una pintura abstracta de Maurizio Valch de la serie STRATA, explora la tensión entre materia, color y forma a través de estratos visuales.

Obra publicada / STRATA

SIGNUM

Abstracción vertical con bloques de color y líneas incisas

Medidas
31.5 × 47.2 in / 80 × 120 cm
Serie
STRATA Serie pictórica STRATA 2026–Present · 14 obras La serie STRATA de Maurizio Valch presenta pintura abstracta contemporánea, una obra de arte con superficies estratificadas. Realizada con acrílico y óleo sobre lienzo, esta serie se distingue por sus densos campos cromáticos y sus profundas incisiones, que sugieren un territorio interior y arquetípico. Ver serie
Estudios de contexto
5

Nota conceptual

La mirada se adentra en un campo vertical dominado por una profunda gama de azules oscuros, que evoca la inmensidad del índigo o el ultramar. La superficie pictórica, elaborada con acrílico y óleo sobre lienzo, revela una pintura matérica texturizada, resultado de la superposición de capas y el uso de la espátula. A través de este fondo, varias líneas finas y sinuosas, de un blanco tenue, trazan divisiones que sugieren niveles o estratos, como líneas incisas delicadas sobre la materia. Estas marcas, dispuestas horizontalmente, guían la composición sin imponer una geometría rígida. Entre estas líneas y el fondo texturizado, emergen cuatro formas irregulares de un rojo carmesí vibrante. Estos bloques de color, aplicados con una presencia palpable, contrastan intensamente con el azul índigo y rojo carmesí profundo, creando puntos focales que anclan la composición y otorgan una sensación de profundidad contenida. Cada forma roja parece flotar o descansar sobre las capas subyacentes, estableciendo una tensión entre quietud y emergencia. La obra, una pintura abstracta vertical de la serie STRATA, invita a recorrer visualmente sus planos superpuestos y a contemplar cómo la materia se organiza en un territorio interior. El ojo se mueve desde los bloques rojos, que funcionan como hitos, hacia las líneas y la textura del azul, desvelando una arquitectura visual donde la memoria y la transformación se insinúan sin narrativas explícitas.

La inmersión en la profunda gama de azules oscuros de la obra, que evoca el índigo y el ultramar, resuena con el legado de Mark Rothko al configurar una atmósfera envolvente donde el color asume el protagonismo absoluto. En esta superficie vertical, la superposición de capas y la textura matérica de óleo y acrílico dotan al fondo de una densidad que intensifica la vibración de este gran campo cromático. Sobre este espacio, la presencia de cuatro formas irregulares de rojo carmesí flotando establece una contenida profundidad emocional. Esta atmósfera es a su vez organizada por finas líneas sinuosas de un blanco tenue, un recurso afín a las propuestas de Barnett Newman, donde la mínima intervención lineal estructura el plano pictórico. Estas marcas horizontales, que sugieren estratos delicadamente incisos sobre la materia, guían la mirada por la superficie sin imponer rigideces geométricas, transformando la simple división en un sutil acontecimiento perceptivo. Asimismo, la incorporación de los bloques de color carmesí aplicados con una presencia física palpable revela una sintonía con Nicolas de Staël al estructurar el espacio mediante masas cromáticas compactas. Al situar estas formas rojas como hitos que anclan la composición frente al fondo texturizado, se genera un diálogo entre la quietud y la emergencia de los elementos, organizando la materia de este territorio interior en un equilibrado dinamismo visual.