Obra publicada / EMERSIO
CUSTODES
Arquitecturas en emergencia
- Medidas
- 31.5 × 47.2 in / 80 × 120 cm
- Serie
-
EMERSIO
Serie pictórica
EMERSIO
La serie EMERSIO de Maurizio Valch presenta pintura abstracta contemporánea original. Creada con acrílico y óleo sobre lienzo, explora el momento en que las formas emergen del territorio, a través de una abstracción territorial y minimalista con superficies texturizadas y estratificadas. Ver serie
- Estudios de contexto
- 8
Nota conceptual
CUSTODES despliega un diálogo visual entre la pintura y la arquitectura, sugiriendo la presencia de estructuras que se elevan desde un terreno primordial. El lienzo se articula en campos de color horizontales, donde tonos de naranja vibrante y azul verdoso claro crean un horizonte visual sobre el cual emergen formas monolíticas. Estas presencias angulares, trabajadas en gamas de verde oscuro, rojo, azul profundo y negro matérico, se yerguen con una solidez que genera tensión contra la aparente levedad del fondo.
La superficie de estas figuras revela la técnica del artista: empastes densos, raspados e incisiones que otorgan una textura casi geológica y una profundidad estratificada, en contraste con las veladuras del cielo. Como parte de la serie EMERSIO, la obra aborda el umbral de la aparición, el momento en que las formas se distinguen del territorio circundante. CUSTODES invita a la contemplación de estas estructuras primarias, que parecen custodiar un espacio en constante transformación, haciendo visible la relación entre lo construido y lo telúrico. El conjunto evoca una atmósfera de quietud monumental y reflexión sobre los cimientos que definen nuestro entorno.
Influencias del artista
En CUSTODES, la articulación del lienzo en campos de color horizontales de tonos naranja vibrante y azul verdoso claro establece un horizonte visual que evoca la herencia de Richard Diebenkorn, donde las zonas cromáticas sugieren distancias y estructuras territoriales al retener una profunda sensación de paisaje. Esta organización del espacio sirve como un escenario primordial sobre el cual se yerguen formas monolíticas y angulares trabajadas con empastes densos e incisiones de textura casi geológica. Dichas figuras se alinean con la propuesta de Nicolas de Staël, pues funcionan como bloques compactos de color en verde oscuro, rojo y negro matérico que equilibran la abstracción con una reconocible tensión arquitectónica. Al erigirse con solidez frente a la aparente levedad del fondo y las veladuras del cielo, estas estructuras custodian un entorno en transformación, haciendo visible la relación entre lo construido y lo telúrico.