
MAURIZIO VALCH
PAISAJES METAFISICOS
Paisajes Metafísicos es una serie de paisajes simbólicos en la que la pintura se aleja de la representación y se sitúa en un espacio intermedio entre percepción, consciencia y silencio. No se trata de lugares ni escenarios, sino de campos mentales: territorios donde lo visible funciona como umbral hacia lo invisible.
Las composiciones se construyen a través de estratos, planos superpuestos y arquitecturas mínimas que sugieren estructuras interiores más que formas externas. El espacio pictórico se organiza como un sistema de niveles, pausas y tensiones sutiles, reflejando la manera en que la mente observa, fragmenta y recompone la experiencia antes de aquietarse.
En esta serie aparecen escaleras, estructuras geométricas y cuerpos de luz suspendidos. Estos elementos no operan como símbolos narrativos, sino como señales de tránsito interior, puntos de paso entre distintos estados de percepción. La pintura no describe un recorrido, sino que lo sugiere, dejando abiertas múltiples lecturas.
La atmósfera es nocturna, silenciosa y expansiva. Lo desértico y lo cósmico se entrelazan como metáforas de un vasto espacio mental, donde la soledad no es aislamiento sino claridad, y la inmensidad se percibe como una forma de calma profunda.
Paisajes Metafísicos se integra en el cuerpo general de la obra como una profundización natural de investigaciones anteriores. Es una serie que no busca respuestas, sino presencia: un espacio de contemplación donde la mirada puede detenerse y habitar el intervalo entre la forma y el silencio.
